Cómo elegir la mejor fruta: mira, toca y olfatea

saber cuando la fruta está madura

En nuestro país la fruta fresca es barata, deliciosa y, merecedora de más atenciones de las que suele prestársele. Servida cruda es rápida y fácil de preparar, y hasta la humilde fruta de todos los días se puede ofrecer en una enorme cantidad de platos exquisitos.

“Alegrémonos de vivir en el país de las naranjas”, decía un popular eslogan. Y de las manzanas, podríamos añadir. Y de los deliciosos melocotones… Por suerte, vivimos en un país de buena fruta. Ya sabes que apuesto siempre por zumos, smoothies, batidos y todo lo que podamos hacer en batidora, pero hoy vamos a ver la importancia de la fruta y cómo escogerla a la hora de comprar.

España, en efecto, es un lugar privilegiado para la fruta fresca y natural. Quizá por eso, porque disponemos de ella en todo tiempo, no le prestamos la atención debida, limitándonos -a todo tirar- a servirla como postre “tal cual”, sin ninguna clase de preparación.

En otros países europeos tratan la fruta fresca con mucho más respeto, otorgándole la misma estima culinaria que a la carne y al pescado: se toman las frutas como entremés, como plato ligero, como refresco entre un plato fuerte y el queso y como postre por derecho propio.

Esta actitud es muy sensata. La fruta contiene vitamina A y C, celulosa y sacarosa (azúcar natural); es fácil de preparar y siempre resulta apetitosa. Además, combina bien con casi todos los elementos de la cesta de la compra.

Cómo saber si una fruta está buena: Guía completa

Si se compra fruta para servir tal cual, hay que elegir siempre la de mejor calidad y escoger variedades de mesa. La fruta demasiado madura o verde, o manchada, puede ser más barata pero no se toma en toda su sabrosa plenitud.

Conviene atenerse a la fruta de la estación, que se encuentra en su máximo nivel de calidad y a mejor precio. En lo posible, hay que comprar fruta de producción nacional. Por lo general, es mejor que la importada, ya que no ha sufrido los rigores del viaje ni de la maduración forzada.

Cada fruta tiene signos distintos de frescura y calidad. Indispensable conocerlos si se quiere ser buen consumidor de fruta.

Cómo saber si algunas frutas están maduras

Melón y sandía

Tienen muy variadas formas y tamaños:

  • Las sandías, pueden venderse en porciones debido su gran tamaño. De cáscara dura y carne roja, suelen ser más bien insípidas, así que conviene combinarlas con otras frutas.
  • Los melones de invierno, entre los que se incluyen los de miel, tienen un tamaño más adecuado para una familia, cáscara dura, de color verde oscuro, amarilla o blanca y carne blanca o verdosa.
  • Otras variedades de carne anaranjada, o incluso verde, son muy aromáticas cuando están maduras.

Al elegir melones o sandías, hay que evitar a los de cáscara magullada; conviene olerlos e insistir en comprobar su madurez. ¿Cómo saber si un melón esta maduro? Un melón maduro cede levemente al presionarlo en el extremo opuesto al pedúnculo.

Los melones en su punto han de consumirse en el acto. Si se quieren comprar con anticipación, hay que escoger los más duros y conservarlos dos o tres días a temperatura ambiente.

Piña

El color de las piñas va de naranja verdoso al más marrón, pero no se puede confiar en ese color como prueba de madurez. Entonces, ¿cómo saber si una piña está madura o en su punto?

  • Conviene fiarse en la piel, que no debe ceder a la presión del dedo.
  • El color por dentro debe ser uniforme y el aroma delicado, con el penacho exterior erguido y no ha inclinado.
  • Evitar la fruta con manchas oscuras o partes blandas: puede estar pasada.

Pomelos

Existen dos variedades de pomelos: los de carne amarilla y los de carne rosácea.

  • El pomelo amarillo es la variedad más común: tiene una piel brillante y delgada. Hay que evitar los de aspecto anímico con cáscara gruesa porque pueden tener la carne seca y ácida. Conviene también a huir de los de color oscuro. Están pasados y se magullado o hablando al con suma facilidad.
  • El pomelo rosado, más difícil encontrar, tiene la piel amarilla, a veces rosácea, y una carne dulce que varía del rosado suave al profundo. Cuanto más rosa sea la piel mejor.

Naranjas

Para mesa, elegir las variedades dulces de naranjas, y no las sevillanas (estas últimas sirven para mermeladas). Pero, ¿cómo elegir naranjas? Aquí unos consejos básicos:

  • Han de ser llenas, pesadas, con la piel lustrosa y brillante.
  • Evitar las blanduzcas o de piel arrugada: son viejas y con sectores sin zumo.
  • Elegir naranjas pequeñas y sin semillas para cortar en rajas o exprimirlas, y grandes para cortar en trozos o servir enteras.
  • Las naranjas sanguinas tienen una piel mediada de rojo muy atractiva y son excelentes para zumo.

Manzanas

Para postre convienen las de tamaño mediano y piel lustrosa, sin manchas ni arrugas. Una piel blanda y arrugada e indica vejez y mala calidad. Las magulladas tienen, frecuentemente, manchas marrones dentro. Las de piel tersa, roja o amarilla, sirven para ensaladas dulces. Las paredes o rojas tienen un sabor más fuerte y fresco.

Peras

Buscar peras firmes, de tamaño mediano, piel lustrosa y sin manchas. Las peras se magullan con facilidad y puede que se dañen en el trayecto hasta casa. También se pasan muy rápidamente. Así pues, es preferible comprarlas ligeramente verdes, para que acaben de madurar en casa, fuera del frigorífico. Esto puede llevar de 2 a 3 días. Cuando están maduras, ceden levemente si se les presiona en el extremo del pedúnculo.  Hay que consumir las inmediatamente. La carne de las peras pasadas es desagradable, por granulosa o excesivamente acuosa.

Mandarinas y satsumas

Estas frutas, parientes de las naranjas, son pequeñas, fácil es de pelar, y, a menudo, muy dulces.  Hay que preferir las de color naranja brillante, con piel lustrosa y un poco húmeda. Deben ceder levemente a la presión, ya que existe un espacio entre la piel y la carne de la fruta verdaderamente madura. Las mandarinas suelen tener semillas, pero las satsumas, no.

Limones

Son muy engañosos. Los grandes, de color brillante y piel áspera, tienen un aspecto tentador, pero con frecuencia con tienen carne sin zumo, mientras que los más pequeños y feos resultan muy jugosos.

Plátanos

Los plátanos suelen venderse en diversos grados de madurez. Las mejores para cortar en rebanadas son los que tienen la piel amarilla brillante, levemente manchada de marrón. Los plátanos pasados suelen tener puntos o manchas negras y son muy dulces. A menudo se venden más baratos y resultan ideales para hacer papillas o postres.

Uvas

Existen muchas y exquisitas variedades de uvas blancas y negras; las mejores para postre son las variedades de moscatel dulce. Algunas uvas blancas no tienen semillas, y son convenientes para hacer postres o consumir los niños. Evitar las que tenga uvas aplastadas o de color parduzco.

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