Receta de grafeno en batidora: todo al descubierto para fabricar el material

Si hay un material realmente especial, ese es el grafeno. La ciencia ha destacado su virtud de ser uno de los materiales más delgados y fuertes del mundo.

Hasta ahora, el grafeno había sido un material solo accesible en los laboratorios y en los cómics, para confeccionar los trajes de los superhéroes. Pero a raíz de una investigación publicada en el 2014 en la revista Nature Materials, se despertó la curiosidad de obtener láminas microscópicas de grafeno utilizando una licuadora doméstica.

El problema es que, después de realizar este experimento, la batidora quedará inservible para preparar alimentos. Esta es la parte que no se cuenta y es la que está detrás de esta curiosa “receta” que no deberíamos hacer en casa.

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¿Qué es el grafeno y para qué se utiliza?

El grafeno está en el top de los materiales superconductores del momento. Es eléctricamente conductivo, flexible y, por ello, se utiliza mucho en la industria de los aparatos de vídeo y móviles para hacer las pantallas táctiles. Este producto está en todo, incluso se emplea para el tratamiento del agua. Su secreto es que está elaborado en carbono y solo contiene un átomo de espesor, lo que lo hace realmente delgado.

Producir cantidades industriales de escamas limpias de grafeno es uno de los grandes retos que enfrentan los científicos y la industria. El grafeno comenzó a acaparar la atención cuando, en el 2010, dos investigadores de la Universidad de Manchester obtuvieron el premio Nobel de Química por hacer experimentos con este material, que podría cambiar la industria de los aparatos electrónicos, incluso la ropa y los condones.

Técnicamente haría posible crear dispositivos ultra flexibles, ordenadores cuánticos con capacidad de carga increíble, así como ropa y equipos que interactúen con las células del cuerpo.

En el 2012, la Sociedad Química Americana afirmó que las hojas de grafeno son 200 veces más fuertes que el acero, y es tan delgado que apenas una onza de grafeno podría alcanzar para cubrir casi 30 campos de fútbol.

La “receta” de Coleman

La “receta” del grafeno en licuadora surgió tras los experimentos de Jonathan Coleman, profesor en el Trinity College de Dublín, en Irlanda, y autor del estudio publicado en Nature Materials. Coleman, como muchos otros científicos, buscaba maneras baratas y sencillas de producir toneladas de escamas de grafeno limpio y de buena calidad.

Nota: esto es un experimento realizado por científicos. Te lo traigo a modo de curiosidad, pero no lo recomiendo hacer en casa. ¡Queda bajo tu responsabilidad!

El equipo liderado por Coleman contó con el financiamiento de la firma británica Thomas Swan. Básicamente, los científicos emplearon: una batidora de cocina y añadieron:

  • 500 ml de agua,
  • 10 a 25 ml de detergente
  • y 20 a 50 gramos de polvo de grafito, que se encuentra en las puntas de los lápices.

La “receta” de Coleman indica que se debe mezclar todo entre 10 a 30 minutos. Se obtienen muchos copos de grafeno flotando en el agua. Estas escamas son del tamaño de micras, cada una con el espesor de un nanómetro (lo que corresponde a la milmillonésima parte de un metro) y 100 nanómetros de largo.

Según Coleman, la emulsión en la licuadora produce un equilibrio entre el surfactante y el grafito. En el laboratorio se ha probado separar el grafeno en centrifugadoras, espectrómetros y microscopios electrónicos, pero la “receta” en la batidora de vaso se hizo al finalizar la investigación, como un guiño de los científicos. En realidad, el estudio central se efectuó en una tipo industrial, de grandes proporciones.

¿Qué tipo de batidora sirve?

receta grafeno en casa

Para el experimento se utilizó una batidora de cocina de alta potencia, de 400 vatios, aunque para el estudio principal emplearon el equipo industrial, obteniéndose 5 litros de escamas de grafeno flotando en el agua.

La idea de este trabajo era demostrar lo fácil que puede ser producir este gran conductor en cantidades industriales. Thomas Swan, que financió la investigación de Coleman y su equipo, no tardó en patentar el proceso y construir una fábrica piloto para obtener el grafeno en polvo y así poder mezclarlo con otros materiales.

En la actualidad, los copos de grafeno se producen industrialmente, e incluso se venden en las tiendas online. El problema es que la calidad es muy variable. A veces son defectuosos o están mezclados con químicos que disminuyen su capacidad conductiva.

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