Los secretos mejor guardados de los bizcochos con huevo

consejos para hacer bizcochos

La mejor merienda

Los huevos enriquecen la textura y el sabor de los pasteles más sencillos. Por otra parte les añaden un factor nutritivo muy importante. Vas a ver qué fácil resulta preparar los, y lo socorrido que es tener una pequeña reserva de ellos o hacerlos en un momento.

Los pasteles y bizcochos caseros con huevo apetecen a todos y a todas horas. Son un postre exquisito, una merienda o desayuno ideales y hasta pueden constituir una cena completa Para un niño que no quiere ni oír hablar del huevo pasado por agua.

Los huevos y su riqueza

Los huevos enriquecen de forma inmediata un pastel y aumentan su valor alimenticio debido a las proteínas y grasas que contiene la yema. Otra ventaja es que, al ser los pasteles más húmedos gracias a los huevos, tienen menos tendencia a resecarse. De hecho, los huevos aumentan el poder de conservación de los pasteles, de modo que pueden hacerse el día antes, por lo menos.

Los huevos actúan también como un agente impulsor, atrapando el aire cuando se baten, con lo que el pastel resulta de una Textura ligera y perfecta. Con huevos se pueden hacer pasteles de harina integral, ya que aquellos, Junto con los agentes impulsores normales (levadura, bicarbonato o) son capaces de sostener mejor está harina más pesada.

¿Con qué hacer el pastel?

Los ingredientes, su preparación y su empleo en los pasteles es algo de lo que ya hemos hablado anteriormente en este blog. Para obtener pasteles más finos y jugosos hay que saber algunos pequeños trucos que te voy a revelar a continuación.

Harina

Los pasteles con huevo necesitan una harina suave, es decir, que tengan poco gluten, para que la textura del pastel sea uniforme. El gluten proporciona elasticidad a la masa, lo que resulta más necesario en el pan que los pasteles.

La harina corriente es adecuada, pero también lo es la mezcla de harina de maíz y de harina corriente o de ésta y de harina de Arroz. El empleo de las harinas de maíz o de arroz suaviza la textura del pastel. Si se utiliza alguna de estas, hay que reducir la cantidad, componiéndose el peso de una parte de harina de maíz o de arroz y Siete de harina de trigo.

Todas las harinas que se pueden emplear (excepto la integral) deben cernerse antes de usarlas. La integral solo se cierne cuando se mezcla con especias secas. Cerner la harina con el agente impulsor, la sal y las especias.

Huevos

Los huevos deben ser frescos y estar a temperatura ambiente. Si los huevos están en la nevera sacar al menos una hora antes de Utilizarlos. Salvo que en una receta que se indique otra cosa, emplear siempre huevos de tamaño mediano.

Hay que batirlos ligeramente y añadir los antes de incorporar el líquido que vaya a emplearse.

Líquido

La cantidad de líquido a añadir depende de la cantidad de grasa empleada y de cualquier otra sustancia húmeda que se emplee, como miel o mermeladas. El mejor es la leche, pues incrementa el valor alimenticio del pastel y le da buen sabor, pero una solución útil y barata es mezclar leche y agua a partes iguales. El líquido es lo último que se incorpora a la mezcla.

Como todos los ingredientes son parte esencial de las recetas, es difícil dar las proporciones exactas o los pasteles que se Podrán obtener con una determinada cantidad de mezcla. La tabla proporciona una orientación. En términos generales una mezcla de 225 gramos de harina dará un pastel de unos quince o dieciocho centímetros o de 6 a 8 pequeños.

Consistencia

La diferencia principal entre una mezcla destinada a hacer pasteles grandes y otra para pequeños es la consistencia, la cual depende de la cantidad de líquido empleado, variable según el tipo de pastel.

A diferencia de los pequeños, los pasteles grandes reciben la forma del molde en que se hacen. Pueden, pues, ser algo más jugosos y también más sabrosos. Si los pequeños son de masa bastante líquida, hay que cocerlos en moldes altos, para que no se vierta la masa al crecer. Los bollos que se hacen en chapas de horno han de ser más consistentes, ya que en lugar de subir se desparramarían.

Una consistencia media es aquella en que la masa se desprende con facilidad de la cuchara, ideal para pasteles grandes en molde. Una mayor consistencia (que se obtiene con menos líquido) es la de la masa que se adhiere a la cuchara, adecuada para pasteles pequeños sin molde.

El sabor

Todos los ingredientes, empleados para dar sabor alteran las proporciones y por lo tanto o, la consistencia de la mezcla. Cuando hagas pruebas a este respecto, sigue las indicaciones dadas en la tabla que te pongo más abajo, pero con las variaciones Básicas.

Los sabores líquidos como café, zumos de frutas, miel o jarabes deben reducirse del total del líquido a emplear. Por ejemplo, si se añaden 50 ml de miel a 225 gramos de harina, poner sólo 25 ml de leche, si se trata de pasteles pequeños, o 75 ml si se hacen pasteles grandes.

Los purés de frutas, pero son más espesos que un líquido como la leche; según la fruta y el procedimiento variará la consistencia. No sustituir nunca, sin más, el elemento líquido indicado por puré de frutas.

Omitir el líquido y añadir el puré poco a poco, atendiendo a la consistencia cada vez que se añada una nueva cucharada. Dejar de poner puré en cuanto se consiga la consistencia necesaria.

Ingredientes sólidos, como las especias, que se emplean en cantidades mínimas, no alterará la consistencia de la masa. El café soluble, el cacao en polvo y el coco rallado sí lo harán, puesto que se emplean cantidades mayores. Su peso debe descontarse del indicado para la harina.

Tabla de proporciones para pasteles con huevo

 

Pasteles grandes

Pasteles pequeños
Harina corriente o integral 225 gramos 225 gramos
Levadura en polvo 10 ml (dos cucharaditas) 10 ml (dos cucharaditas)
Sal Un pellizco Un pellizco
Manteca 50 – 75 gramos 50 – 75 gramos
Azúcar 50 – 75 gramos 50 – 75 gramos
Frutas, nueces, etc. 50-100 gramos 50-100 gramos
Huevos Uno o dos medianos Uno o dos medianos

Líquido

150 ml

75 ml

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